Idioma: español

Las comidas deben ser momentos de aprendizaje, afecto y contacto con la familia para que no solo contribuyan a su desarrollo físico, sino también a su desarrollo social y emocional.

Las comidas deben ser momentos de aprendizaje, afecto y contacto con la familia para que no solo contribuyan a su desarrollo físico, sino también a su desarrollo social y emocional. La madre, el padre o el cuidador deben hablarle mientras lo alimenta, ser paciente y dar el mismo trato a las niñas que a los niños. Los niños necesitan vitamina A para resistir las enfermedades, proteger su visión y disminuir el riesgo de muerte. Hasta los 6 meses de edad, la leche materna es la principal fuente de vitamina A, siempre y cuando la madre obtenga una cantidad apropiada en su dieta. La vitamina A se encuentra en muchas frutas y verduras, en el aceite de palma roja, los huevos, los productos lácteos, el hígado, el pescado, la carne, los alimentos fortificados y la leche materna. En las zonas donde la carencia de vitamina A es común, se aconseja administrar, cada cuatro a seis meses, dosis altas de suplementos de esta vitamina a los niños con edades comprendidas entre los 6 meses y los 5 años.

Las comidas deben ser momentos de aprendizaje, afecto y contacto con la familia para que no solo contribuyan a su desarrollo físico, sino también a su desarrollo social y emocional. La madre, el padre o el cuidador deben hablarle mientras lo alimenta, ser paciente y dar el mismo trato a las niñas que a los niños. Los niños necesitan vitamina A para resistir las enfermedades, proteger su visión y disminuir el riesgo de muerte. Hasta los 6 meses de edad, la leche materna es la principal fuente de vitamina A, siempre y cuando la madre obtenga una cantidad apropiada en su dieta. La vitamina A se encuentra en muchas frutas y verduras, en el aceite de palma roja, los huevos, los productos lácteos, el hígado, el pescado, la carne, los alimentos fortificados y la leche materna. En las zonas donde la carencia de vitamina A es común, se aconseja administrar, cada cuatro a seis meses, dosis altas de suplementos de esta vitamina a los niños con edades comprendidas entre los 6 meses y los 5 años.

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